miércoles, 12 de marzo de 2014

TRABAJO O EMPLEO

TRABAJO O EMPLEO

Que sepáis que no existe ni uno ni el otro, por si alguien tenía dudas. ¿No os pasa que cuando más os informáis de cosas, menos claro lo tenéis? A mí sí que me pasa, necesito tiempo para ordenar tanta información y asimilar tantas ideas y conceptos, son noticias como:  “6 de cada 10 profesiones del futuro, todavía no se han inventado” o conceptos como: “si no tienes trabajo , te lo inventas” “No busques trabajo” “deja de enviar CV y ponte a trabajar”, me parecen geniales, en algún caso esperanzador y muy pero que muy tocanarices.

Es muy cierto que varios sectores profesionales están prácticamente muertos, casi con nula actividad y sus profesionales son muertos vivientes o fantasmas que sobreviven a duras penas con muy poco y conformándose con poner un plato de caliente en la mesa. Con este panorama no queda más que reinventarse, amoldarse, adaptarse, llámalo como quieras.

El tema es que no hay trabajo por cuenta ajena porque las empresas que existen bastante tienen con aguantar, no pueden crear puestos de trabajo porque no tienen trabajo, no tienen pedidos ni nada que producir de más de lo que demanda el mercado, que ahora es muy poco; verás, manejo algunos datos - como tú si navegas un poco - sobre la situación general del mercado en España, pero de la situación de la Comunidad Valenciana no necesito datos de nadie ya que la vivo y sufro todos los días.

Esta situación es de mercado cero, un paseo por algunos polígonos importantes te descubre la realidad laboral, lo que en principio “tira p’atrás”, existe el desánimo en las empresas por las compras, el simple hecho de atender un nuevo posible proveedor provoca acidez en el gerente de turno, apostar por entrenar, formar y motivar a un equipo comercial es como hablar de teletransportarnos en un futuro llamado siglo 33.

La situación actual pilló en calzoncillos a muchos “empresarios” y lo pongo entre comillas porque entre otras muchas causas pienso que la recuperación tarda más por la poca o nula mentalidad y educación empresarial de dichos “empresarios”, lo que lleva a la Comunidad al desastre empresarial, sin ideas, sin innovación, sin reinventarse, sin adaptarse, en fin todo eso que nos piden al resto. Casi podríamos decir que es una zona cero, empresarialmente hablando, debido a que en las inversiones exteriores la C. Valenciana no es la primera ni segunda opción.

Llegados a este punto quiero contar una historia de una empresa fabricante de calzado, la cual hace una selección de vendedores porque necesita contratar un vendedor que se haga cargo de las ventas en el continente Africano; llegados al final de la selección quedan dos vendedores de entre los cuales la empresa no acaba de decidir quién sería el candidato ideal; para decidirlo hacen una última prueba que consiste en enviarlos 15 días a una zona interior de África donde la civilización casi no ha hecho acto de presencia y pedirles un informe a su vuelta; el primer vendedor les informa que la zona no es nada buena ya que las tribus existentes no utilizan calzado y que nunca lo han usado, por lo tanto no se vendería nada, mejor dedicarse a otras zonas. El segundo vendedor hace un informe lleno de esperanza y entusiasmo porque las tribus de la zona nunca han usado calzado y es una zona totalmente virgen en su sector, lo que estima un gran volumen de ventas. Está claro con qué vendedor se quedaron.

De vuelta al tema de la C. Valenciana y por extensión al mercado nacional, opino que es como la zona africana virgen de calzado. Debido a la poca mentalidad empresarial está todo por hacer, debemos empezar de nuevo con nuevos proyectos, actualizar los proyectos existentes, educar, formar y transformar a los actuales y futuros emprendedores, pero sobre todo, tener claro que tenemos que ser cada uno de nosotros los que busquemos la forma de empleo y trabajar. Será verdad que tenemos que crearnos nuestro propio empleo, que nuestro trabajo ya no lo hacemos para otros sino para nosotros mismos, porque “ si quieres saber qué está pasando en el mercado, pregúntale al mercado” (proverbio Japonés), el mercado ha hablado y sigue hablando, escuchemos con atención y actuemos.


A VENDER,  QUE SON DOS DÍAS.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Fracaso o no fracaso?

FRACASO, O NO FRACASO?
¡Quien madruga, Dios le ayuda!... pero….¡No por mucho madrugar amanece más temprano!; Ya la hemos liado, entonces, madrugo o no madrugo?, intento reflejar lo que me pasa o nos pasa con tantas teorías existentes en la red, libros, artículos, etc, sobre el fracaso, la equivocación, cometer errores, llámalo como quieras, la mayoría decimos “Cagarla”.

Fracasar es parte del proceso de crecimiento personal y/o profesional, nadie puede avanzar y prosperar si no ha fracasado y cometido errores, no puedes valorar el éxito en su justa medida si antes no te has equivocado y errado en varias parcelas de tu vida y además tienes que asumir el fracaso, entenderlo, incluso hacerlo “público” para que la lección sea eficaz. Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto, socialmente hablando, aceptar como algo vital el fracaso propio?, ¡ojo!, el fracaso ajeno nos encanta ya que nos proporciona horas de divertida crítica y sátira.

Un ejemplo futbolístico, socialmente hablando: el error del delantero frente al gol, está socialmente aceptado, con algún ¡Huyyyy! y algún improperio para soltar estrés, pero al final del partido, casi está olvidado; pero en cambio el error del portero cuando le meten un gol es un caso de crucificción, de darle recuerdos a la familia del portero en especial a su madre y si lo tienes delante en ese momento hasta lo linchas.

Un ejemplo más rutinario del día a día de todos nosotros serían equivocaciones en marcar un número de móvil, un WhatsApp a la persona equivocada, un e-mail mal enviado, no hacer o darle el bocadillo a l@s nin@s, pasarte la calle de destino, vamos lo que nos pasa a todos en alguna ocasión, todo esto y muchas más cosas, están social y personalmente aceptadas (como el delantero de fútbol), en cambio los fracasos y errores profesionales, sobre todo el emprender y fracasar no es aceptado por nadie (como el portero de fútbol), vivimos en una sociedad española donde la mayoría está en paro, donde el trabajo por cuenta ajena es una utopía y un recuerdo lejano, donde cabezas pensantes no paran de repetir que hay que intentarlo hacerlo, tirarse a la piscina del autoempleo, que tenemos que perder el miedo al fracaso porque en otros países valoran mucho el haber fracasado en anteriores trabajos y empresas propias, pero yo digo que en la sociedad actual, todavía no llegamos al final del recorrido, al final de asimilar tod@s que fracasar es un paso más.

Intenta decir en una entrevista de trabajo o en tu currículum los fracasos y errores que te preceden, verás lo que te pasa, anda que te van a valorar positivamente, ja y ja. La positividad del fracaso como la experiencia, aprendizaje, vivir una etapa más, crecimiento personal y profesional todo esto no lo valora nadie, por mucho que se empeñen las cabezas pensantes en vender libros, salir por televisión y publicar artículos.

Y es cierto que quedarse quieto, no arriesgar, esperar y verlas venir, no es la solución, entonces debemos luchar, arriesgar y hacer el proceso entero de aquello que la sociedad nos empeñamos en denominar éxito.

Como decía un amigo mío: La gloria es para los valientes, el fracaso para los cobardes y el cementerio está lleno de valientes, qué hago entonces? Fracaso o no fracaso?


A VENDER,  QUE SON DOS DÍAS.

miércoles, 26 de febrero de 2014

No pienses en un coche rojo



NO PIENSES EN UN COCHE ROJO

El miedo, los nervios, la inseguridad, pueden producir un efecto nocivo en nuestra manera de actuar delante de los demás.

Quedar paralizado ante una situación de miedo es normal, varios estudios aseguran que es una emoción primitiva que nos ayuda a sobrevivir ante graves peligros. Quedar paralizado es una reacción que produce nuestro cuerpo porque está decidiendo, en muy poco tiempo, si es mejor quedarse quieto o salir corriendo.

En situaciones inesperadas, fuera de nuestro entorno o rutina diaria, situaciones incómodas, nuestro cuerpo recciona con sudores, picores, pequeños espasmos, etc… pero a lo referente a nuestra comunicación, somos secuestrados por nuestra mente, seguro que tenéis el recuerdo de hablar por el movil mientras te mueves y al terminar la conversación, miras a tu alrededor y no recuerdas cómo has llegado hasta donde estás, pues el secuestro mental es lo mismo.

Somos capaces, en nuestro secuestro mental, de decir cosas que luego no recordamos o no queríamos decir de esa forma, cosas como “Buenos días, tiene dos minutos para atenderme?” “Hola, espero no molestarle, solo quería…” o peor todavía “quizá no le interesa, pero quiero explicarle….” Con todo esto creamos una predisposición al cliente a una situación negativa en la que seremos rechazados porque ya le hemos dicho al cliente cómo tiene que reaccionar ante esa situación.

En nuestra vida cotidiana también lo hacemos con situaciones como “mira, no te enfades, pero….” “no quiero faltarte al respeto, pero….”, lo que hacemos es decirle al otro cómo tiene que reaccionar, pero en negativo.

Como todo en nuestras vidas, si existe una parte negativa es porque también existe una parte positiva y está claro que tiene el mismo coste de esfuerzo por nuestra parte. Si somos capaces de interiorizar y automatizar las rutinas que antes expuse y nos salen naturales, tenemos que ser capaces de entrenar nuestra mente para hacerlo positivamente.

Los humoristas y en particular los monologuistas tienden a empezar o desarrollar el monólogo con frases como “que divertido lo que me ocurrió el otro día…” “esto les va a encantar…” “seguro que te ha pasado a ti también…”, está claro que la predisposición es en clave positiva y así lo acepta el público.

Dicen que para dominar el miedo tienes que hacer lo que te dé miedo y al hacerlo te darás cuenta que no era para tanto.

Ahora, por favor, tal y como te indiqué en el título, deja de pensar en el coche rojo y vuelve a leer el artículo para asimilarlo tal y como es… ;)

A VENDER,  QUE SON DOS DÍAS.

miércoles, 19 de febrero de 2014

SENTIDO COMUN!!!



SENTIDO COMÚN!!!

El menos común de los sentidos, según los entendidos. Apreciados compañeros vendedores, todos, sin excepción, debemos aplicar como máxima el Sentido Común.

Lo fácil que parece, lo fácil que es de aplicar y las pocas, poquísimas veces que lo aplicamos a nuestro oficio. Es tan sencillo como que los niños de todas épocas y generaciones lo llevamos aplicando, lo que ocurre es que al hacernos mayores, queremos aparentar sabiduría y conocimientos y entonces, por hacernos los interesantes, lo complicamos todo para que aparente que … mmmmm… para que aparente.

Hay quien dice que creer en el sentido común, es la primera falta de sentido común. En plan cómico-irónico está el que dice que el sentido común es como el desodorante, los que más lo necesitan son los que menos lo utilizan, y otro ejemplo sería decir que el sentido común es el arte de resolver los problemas y no de plantearlos.

Estimados locos de las ventas, si se trata de cubrir la necesidad de un cliente, tenemos que saber qué necesita, aplicamos el sentido común y se traduce en ESCUCHAR, ¿qué hacemos la mayoría?, HABLAR BLA BLA BLA…., aparentar que somos sabios.

Para conocer si el cliente quiere cerrar el trato, aplicamos el sentido común y se traduce en PREGUNTAR, al contrario que muchos vendedores que se dedican al bla bla bla… explicando lo maravilloso que es su producto y piensan que el cliente caerá rendido a sus pies.

El entorno de nuestro posible cliente, nos dice muchas cosas acerca de cómo es. OBSERVAR con detenimiento su oficina, su coche, sus formas de moverse y gesticular, su forma de vestir, son datos que podemos utilizar para deducir cómo tratarle.

Si tenemos ocasión de estar en su oficina, su coche, su casa y cerca de él, tenemos que OLFATEAR el ambiente; los aromas que tenga su oficina y coche son importantes, si huele a limpio o sucio, las malas olores, todo nos dará una visión general de nuestro cliente. En el caso de su persona, nos indica si es detallista, coqueto, esmerado, meticuloso, delicado.

También es muy buen indicador de personalidad el TACTO, estrechar la mano en primera instancia para saludar nos indicará el temperamento y carácter de nuestro cliente; tentativas de golpear el hombro, un roce de brazos, cualquier contacto físico que tengamos con nuestro cliente, será información que recibamos.

Escuchar, Preguntar, Observar, Olfatear y el tacto, si tenemos nuestros cinco sentidos puestos en el trabajo que hacemos, juntos forman el sentido común, seremos capaces de solucionar el problema de nuestro cliente y cubrir su necesidad, exactamente lo que necesita.

Vender no es más que un acuerdo entre dos o más partes, en las que las partes implicadas tienen un beneficio (no necesariamente económico), es de sentido común que en el momento que una parte sale mejor parada que otra, el negocio no se produzca.

Demos la importancia que tienen nuestros sentidos, todos los sentidos,  porque ese sentir lo transmitimos: “Puede que olviden qué dijiste pero jamás olvidarán cómo los hiciste sentir” (C.W. Buehner)

A VENDER QUE SON DOS DÍAS.

miércoles, 12 de febrero de 2014

FORMACION < TRANSFORMACION



FORMACION < TRANSFORMACION

Son muchos los artículos, opiniones, charlas, post’s, mail’s, etc… que hay y que todos hemos leído alguna vez, sobre la formación.

En los últimos días la noticia más impactante sobre la formación la dio el diario “El Mundo”, afirmando que 9 de cada 10 usuarios de formación, aseguran que no sirve para nada.
Como usuario de formación que soy, me sumo a la estadística de los 9 de cada 10 que están descontentos con la formación recibida; es muy complicado elegir acertando el curso que vas a realizar de entre millones de ofertas formativas que existen, muchas desorbitadas en el precio. Están las gratuitas, pero no sabría decirte que es peor, si el remedio o la enfermedad.

Se manejan cifras para la ayuda a la formación con una alegría que asusta, dinero público que siempre se queda bloqueado en los mismos bolsillos. Mientras, los que queremos formarnos, nos mareamos en una espiral sin fin de oferta formativa deficiente, de calidad dudosa y casi siempre de nulo reconocimiento.

Como siempre defiendo, en el mundo de los vendedores, no somos menos y si cabe con algo más de angustia ya que encontrar un buen curso de ventas, es muy complicado; ya sabéis que defiendo la teoría de que ser vendedor no se estudia en carrera y es necesario adquirir conocimientos y experiencia en proporciones iguales, añadiendo talento; la teoría de la venta es un brindis al sol… necesitamos un curso de ventas que potencie las habilidades, que mejore la técnica, que actualice la profesión a los tiempos que vivimos, que rompa viejas barreras demostrando que la imaginación es posible con pocos recursos y que seguir caminando hacia delante no es solo una frase, todo esto se traduce en consecución de objetivos, es decir, MAS VENTAS.

Próximamente voy a lanzar un curso de ventas que aglutinará todo lo que yo mismo demando en un curso de ventas con mis más de 20 años de experiencias en diferentes y grandes compañías, un curso donde se conseguirá más habilidad, mejor técnica, más seguridad, potenciar tu talento y actualizar tu creatividad e imaginación, te transformará.

No te decidas por la formación, elije la TransFormación.

A VENDER QUE SON DOS DÍAS.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Soy Vendedor



Con los tiempos que corren cualquier profesión se ha visto alterada, mayormente para mal, y en mi caso, en especial la de Vendedor, vulgarmente llamada Comercial.
Parece que las empresas no están dando la importancia que tiene su departamento comercial, dejan un poco al azar lo que suceda con las ventas, pero exigiendo resultados, eso por supuesto. Cuando no facturan lo suficiente, por lo general, suelen decir eso de “Hay que vender más” pero no se preguntan cómo, ni el porqué.

En tiempos pasados, que no lejanos, se contrataba de vendedor casi a cualquiera, parientes, conocidos, amigos, conocidos de los parientes, parientes de los amigos, amigos de los conocidos, etc…. (entramos en un bucle de locos).

En parte era normal que el vendedor de turno no estuviera preparado ni formado, con que tuviera un poco de labia y simpatía… ya valía y como la situación era favorable, pues a poco que le compraran, conseguían cumplir objetivos, en esos tiempos se compraba todo (el más tonto hacía relojes) no era necesario “vender”, con ser un recogepedidos ya valía. Algunos por el tiempo han cogido experiencia y a base de golpes han aprendido algo del oficio, otros han cambiado tanto de empresas como de oficio que a estas alturas “lo mismo planchan un huevo, que fríen una camisa”.

El resultado es que ahora las empresas no tienen un departamento de ventas profesional y mucho menos motivado, con ilusión, estimulado o con iniciativa, pero me quiero centrar en que no son profesionales.
La solución que encuentran algunas empresas es buscar Titulaciones relacionadas con el mundo empresarial, pues ¡¡¡¡ SORPRESA !!!! la carrera de Vendedor no se estudia en la universidad. Ser vendedor profesional es mucho más que una carrera estudiada (ojo, los estudios, la lectura, el saber, siempre es importante y nunca hay que dejar de estudiar o leer buenos libros).

El equipo comercial debería mantener un equilibrio y tener entre sus filas vendedores curtidos con experiencia, conocimientos, competencias y talento. Defiendo a los vendedores que a lo largo de su carrera mantienen una línea en un sector o varios relacionados entre ellos para tener más y mejor experiencia y defender a su empresa en el mercado, consiguiendo más ventas y fidelizando al cliente, que invertían horas de su tiempo libre en realizar cursos, por lejos que se impartieran, para estar mejor preparados, vendedores que son corporativos desde el primer momento y defienden la marca que venden. Pero no se refleja en la demanda del mercado laboral, todas estas cualidades no se aprecian en los currículums y lo que es peor, las compañías no aprecian todo esto.

Lo bueno es que los vendedores de verdad, tienen también la cualidad de sobreponerse a los palos y la indiferencia, de automotivarse y sobreponerse a tiempos menos buenos, de adaptarse a nuevas situaciones y esperar crear nuevas oportunidades para abrirle los ojos al mundo empresarial para que vuelvan a confiar en los vendedores,…… pero los de verdad.

Los obstáculos son necesarios para el éxito porque en ventas, como en todas las carreras de importancia, la victoria llega después de muchos esfuerzos” (Og Mandino).

A VENDER QUE SON DOS DÍAS